No time

Este es un post para que no se olviden de nosotros. Y es que tengo muchas cosas que contar, las primeras navidades con Inés, su primer cumpleaños, y muchas cosas más. Pero es que no he tenido tiempo de ponerme al día, cosas de la conciliación, si he dicho conciliación, aunque en realidad no sepa lo que es.
Pues porque siempre es bueno evadirse y bailar, les dejo por aquí un vídeo bailongo que últimamente no me saco de la cabeza.

Y lo dicho, no se olviden de nosotros.

Firmado: Mamá.

Inés 

Inés tiene casi nueve meses y está aprendiendo a gatear, mientras repta hacia atrás y hace la croqueta  sin parar.

 A Inés le cuesta quedarse dormida si se pasa de hora, y se enfada porque está cansada y no puede dormir, y se rasca las orejas y la nariz. 

Inés es una niña buena, inocente, cada vez menos bebé, con la mirada limpia y los ojos también, los más limpios que he visto nunca. 

Inés es bruta, no mide la fuerza y me araña la nariz y la boca si me despisto. 

A Inés le gusta dormir en la cama con papá y con mamá y despertarlos cada mañana con su mejor sonrisa, siempre. 

A Inés le gusta comer de mi teta derecha solamente, sobretodo de madrugada, mientras con su manita me busca la cara como para cerciorarse de que de verdad estoy ahí (y arañarme si me despisto)

Inés a veces grita muy fuerte y le da igual dónde estemos. 

A Inés le gusta mirar a los desconocidos y darse manotazos en la barriga. 

Inés sabe hablar: dice ‘papapapapa’ constantemente y ‘uuuuga’ y ‘tatata’ y hasta ‘te-ta’

Inés es lo más bonito que tengo y ahora mismo está dormida a mi lado en esta suave tarde de sábado que no cambiaría por nada en el mundo.