Dos en uno: Navidad y primer cumpleaños 

Como está visto que no tengo tiempo y no quiero que se me acumule también el post de carnavales, pues esta es una entrada doble, que total, fue todo seguidito porque Inés cumple el 22 de enero, por si alguien es nuevo por aquí 😉

Las navidades se nos vinieron encima, por lo menos a mí. Desde finales de noviembre empezó la campaña, cosas de trabajar en una tienda. ¿Conciliación?, no sé lo que es eso, y que conste que siempre digo que tengo mucha suerte porque trabajo en una empresa familiar, pero también tengo más responsabilidades, o eso creo yo. En fin, que hasta después de mediados de enero no fui persona. 

Pues Inés con Papá, con los abuelos y las tías, pasándolo pipa y Mamá reventada. 

Decidimos que no íbamos a poder mantener ninguna rutina con Inés en estas fechas, así que lo poco que  habíamos conseguido con nuestro caballo de batalla, que es la hora de dormir, pues lo perdimos, si es que se puede decir así. 

Así, rápido: en Nochebuena en casa de los abuelos, en Nochevieja Inés  se despertó para las uvas, pero no pudo ver a los Reyes Magos en la cabalgata porque se quedó frita. 

Lo de los regalos era algo que nos preocupaba, a ver si por ser el primer año los Reyes se iban a pasar, pero no, la cosa fue bien. En casa Inés recibió una bolsa enorme de Mega Bloks y una andadora de Vtech, que ha usado un montón, de hecho ahora la está utilizando para ponerse de pie y estrenar sus rodillas. Pongo foto porque está genial, se entretiene una barbaridad. 


Y claro, llegamos al cumple, en plena cuesta de enero, si. 

Decidimos que haríamos una merienda en casa, como cuando nosotros éramos pequeños, nada de alquilar una casa rural y castillos hinchables, preparamos los clásicos sándwiches y básicame hicimos una compra de golosinas y refrescos. Eso si, compramos el mantel y los platos y vasos de la Patrulla Canina, que a Inés le flipa. La tarta también la encargamos con la misma temática, pero ¿les digo algo?, en Mercadona había una de la dichosa Patrulla Canina mucho más discreta que la nuestra, que quedó horrible, más rica y más barata (cosas de mamá novata). 

Tarta digna de cualquier fiesta de Alaska y Mario
Y poco más que decir del primer cumple: vestimos a Inés de niña guapa, con zapatitos y todo, se nos llenó la casa de gente y el otro día me pregunté que en qué momento ha pasado ya un año y yo sin darme cuenta. 

Firmado: Mamá 

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